Limpiar únicamente los lentes no es suficiente. Montura, plaquetas, varillas y bisagras también acumulan grasa, sudor y residuos que deben retirarse periódicamente.
Cuando hablamos de limpiar unas gafas, casi siempre pensamos en los lentes. Los limpiamos porque una huella o una mancha afecta inmediatamente nuestra visión, pero olvidamos que, sean gafas oftálmicas o de sol, existen otras partes que permanecen durante horas en contacto con nuestra piel y también necesitan cuidado.
La montura, las varillas y especialmente las plaquetas y el puente pueden acumular sudor, grasa natural de la piel, maquillaje, polvo y residuos de productos cosméticos. Además de resultar poco higiénica, esa acumulación puede deteriorar con el tiempo algunos materiales, generar manchas y afectar la apariencia de las gafas.
Las zonas que apoyan sobre la nariz y detrás de las orejas merecen especial atención porque tienen contacto permanente con la piel. Las bisagras también deben mantenerse libres de suciedad, aunque es importante evitar manipularlas excesivamente o aplicar productos domésticos que puedan afectar sus componentes.
El ABC para limpiar sus gafas
A. Agua y jabón neutro. Antes de comenzar, lávese las manos. Puede enjuagar cuidadosamente las gafas con agua y utilizar una pequeña cantidad de jabón neutro, sin cremas ni agentes abrasivos. Limpie suavemente la montura, el puente, las plaquetas y las varillas con los dedos, evitando ejercer presión innecesaria.
B. Busque los puntos que solemos olvidar. Preste atención al puente, las plaquetas, los bordes donde se unen los lentes con la montura y las partes de las varillas que descansan detrás de las orejas. Son precisamente estos lugares donde pueden acumularse residuos sin que los notemos a simple vista.
C. Complete con un buen secado. Enjuague completamente para evitar residuos de jabón y seque con cuidado. Para los lentes utilice un paño de microfibra limpio. Evite servilletas, papel higiénico, toallas de cocina o la camiseta, porque pueden contener fibras o partículas capaces de afectar la superficie.
Hay otro cuidado importante: no intente solucionar en casa todo lo que encuentre durante la limpieza. Si una plaqueta está deteriorada, una varilla se encuentra floja, la montura perdió su ajuste o una bisagra presenta alguna anomalía, lo conveniente es llevar las gafas a Orsovisión para que sean revisadas.
Tampoco es recomendable utilizar alcohol, limpia vidrios, cloro u otros productos domésticos sin conocer previamente si son compatibles con el material de la montura y los tratamientos de los lentes. Lo que funciona para limpiar otros objetos puede no ser apropiado para unas gafas.
Una buena rutina de limpieza permite además observar pequeños cambios que normalmente pasan inadvertidos. Mientras limpia sus gafas puede descubrir un tornillo flojo, una plaqueta desgastada o una montura que comienza a perder su ajuste. Detectarlo a tiempo puede evitar daños mayores.
En Orsovisión, el cuidado de sus gafas también hace parte de una buena experiencia visual. Consulte con nuestro equipo de salud visual sobre la limpieza y el mantenimiento adecuados según el material de su montura y las características de sus lentes.
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