En cada una de las sedes de Orsovisión Ópticas, el lavado de manos se ha convertido en una práctica esencial para el cuidado de la salud visual. Avisos ubicados en los espacios de atención recuerdan a los usuarios la importancia de no tocarse los ojos sin antes higienizar sus manos, mientras que los optómetras orientan de manera directa a cada paciente sobre la necesidad de acudir al lavamanos antes y después de cualquier contacto ocular.
La higiene de manos es clave para prevenir infecciones oculares como la conjuntivitis, irritaciones o complicaciones derivadas del contacto con bacterias y virus. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, esta práctica reduce significativamente la transmisión de microorganismos, convirtiéndose en una barrera fundamental en entornos de atención en salud.
Durante la consulta, los optómetras de Orsovisión no solo realizan la valoración visual, sino que también educan a los pacientes sobre hábitos de autocuidado. Si el usuario se toca los ojos, se le indica inmediatamente la importancia de realizar un adecuado lavado de manos, reforzando así una conducta preventiva que protege la salud visual.
El correcto lavado de manos debe realizarse con agua y jabón durante al menos 20 segundos, cubriendo todas las superficies, o con soluciones a base de alcohol cuando sea necesario. Este hábito sencillo evita que agentes contaminantes entren en contacto con una de las zonas más sensibles del cuerpo: los ojos.
Asimismo, el uso de lentes de contacto, el ajuste de monturas o la manipulación de gafas exige una higiene constante de manos. Por ello, en cada atención se recuerda que el cuidado visual comienza antes de cualquier procedimiento, con manos limpias y seguras.
En Orsovisión, la prevención hace parte de la experiencia del usuario. Cada recomendación brindada por los profesionales busca generar conciencia y fortalecer hábitos que trascienden el consultorio, impactando positivamente la salud diaria de las personas.
En este Día Mundial de la Higiene de Manos, Orsovisión invita a la comunidad a adoptar esta práctica como un acto de cuidado permanente, recordando que ver bien también empieza por unas manos limpias.